
Al paso que vamos el aire, el suelo, el mar y los centros arqueológicos dejarán ser nuestros; el último botín en disputa será el agua y la energía, recursos estratégicos escasos en el país del sur. El agro nacional desaparecerá, el productor agrario no podrá competir en calidad, precio y volumen ante un TLC. García se ha puesto de rodillas ante las multinacionales, el imperialismo y la burguesía.